Soluciones para el aborto

No le des la espalda a la vida.

             Educación sexual para evitar el aborto

                              En los jóvenes

Ni los padres ni los colegios sirven de fuente de información sexual para los jóvenes. Los amigos ya experimentados y los medios de comunicación son las únicas vías por la que los adolescentes se empapan de cómo se practica una relación sexual, los métodos anticonceptivos que existen o contestar a las dudas previas que surgen ante la primera vez. El Ejecutivo insiste en querer atajar el número de embarazos no deseados. La solución al problema parece ser un anteproyecto de ley para que las jóvenes de 16 años puedan abortar sin el consentimiento de sus padres o, en su defecto, tomarse la píldora del día después sin receta médica. Sin embargo, todavía no se ha planteado aumentar los contenidos obligatorios de sexualidad en colegios e institutos. La solución más sana para terminar con el problema.

Los pocos adolescentes que tienen el honor de acudir a un curso sobre educación sexual no pueden contener la risa cuando escuchan las palabras condón, pene o sexo. La toma de contacto siempre es tensa. No se atreven a preguntar, agachan la cabeza, se enrojecen, se mueren de la vergüenza. La asistente social siempre rompe el hielo. “¿Alguien sabe cuándo se puede quedar o dejar embarazada?”. “Cuando lo haces sin…”, murmura alguien al fondo. “Pero si te quedas embarazada la responsabilidad es tuya, no de tus padres”, comenta una chica. “Claro, mi prima se tomó la píldora a los 16 sin decírselo a nadie, porque ya podía”. Ésa es la única vía de contacto con información, a veces ciertas, a veces no, de qué es y cómo se practica la sexualidad.

 

“Si no lo has hecho nunca, es normal que no sepas, ¿no?”, pregunta una joven. Las hay que tienen la menstruación y ni siquiera saben qué es el himen. Incluso han llegado a preguntar si hacerlo en la piscina evita el embarazo. En todos los casos la homosexualidad sigue siendo el tema más tabú al que se enfrentan. Ellos siguen dejando ver comportamientos machistas. Ellas prefieren agradar más a ellos antes que a ellas mismas.

 

Las expertas dicen que los temas que más preocupa a los jóvenes son las dudas sobre la primera vez, cuándo falla un anticonceptivo o cómo se transmite enfermedades sexualmente. “Muchos ni siquiera saben cómo colocarse un condón”, insiste Insua. Se cabrean porque se está tratando “la punta del iceberg”, el aborto, y el problema de fondo pasa de largo.

 

Los expertos miran hacia países donde la educación sexual está implantada desde infantil hasta la universidad, como Holanda, un modelo a seguir por ostentar el honor de tener la tasa más baja de abortos en adolescentes de Europa. Gracias, dicen, a su base de educación sexual desde pequeños. “Hay que informar a los jóvenes, que se comporten y tengan una actitud y un comportamiento con la sexualidad responsable”, reivindica Insua.

 

Por eso, Insua coinciden en que hablar de educación sexual para jóvenes es una obligación de todos. Padres, profesores y médicos deben sentir propia la responsabilidad de educar sexualmente a sus adolescentes para evitar una salida que cada vez tiene más facilidades: practicar un aborto no deseado.

 

La educación sexual en adolescentes es muy importante, urgente y emergente, puesto que el número de jovencitas que se practican un aborto es cada vez más alto al igual que los adolescentes y jóvenes que se contagian de alguna enfermedad por contacto sexual sin protección.

Conclusión

La educación sexual en adolescentes es muy importante, urgente y emergente, puesto que el número de jovencitas que se practican un aborto es cada vez más alto al igual que los adolescentes y jóvenes que se contagian de alguna enfermedad por contacto sexual sin protección.

La sexualidad es un tema extremadamente extenso, abarca demasiados temas, desde identidad, autoestima, conocer y respetar su cuerpo, embarazo, enfermedades, anticonceptivos, etc. y los adolescentes deben estar continuamente asesorados en estos temas para que tomen conciencia y tengan una sexualidad responsable.